15 de septiembre de 2012

El hechizo del fauno





People said about him, that he used to reveal the future listening to people’s dreams, speaking with animals and using them to travel between worlds, from where he returned with the news from those who were away, or those who were not anymore, or even the lost people. 
He also smelled the storm and knew, listening to the forest, if things were going well or bad to his neighbors. It was also said, but this appeared to be hearsay, pursued as owned in moonligth nights, women and men in its path, brandishing a massive erection. They also spoke about his monotone singing look like to have hypnotic powers, attenuated cure melancholy and dismal trends.
In some places people thought  he was the perfectely demonstration of desire, according to others he served as a guide to the beasts of the field, and they used to symbolized him with a mace on his shoulder, half-naked, between threatening and perplexety.
The good savage is like that shy shadow that civilized men discover,  when he looks askance, not without some disturbing feeling, and discovering two things about himself: he is an incomplete person and something unknown is watching permanentelly to him.






 










Decían de él, que revelaba el futuro escuchando los sueños de la gente, que hablaba con los animales y se servía de ellos para viajar entre mundos, de donde volvía con noticias de los que estaban lejos, o de los que no estaban, o de gente perdida. También olía la tormenta y sabía, escuchando al bosque, si las cosas les iban a ir bien o mal a sus vecinos. También se decía, pero esto al parecer eran habladurías, que perseguía como poseído en las noches de luna, a las mujeres y hombres que encontraba a su paso, blandiendo una imponente erección. También hablaban de que su canto monocorde tenía poderes hipnóticos, curaba la melancolía y atenuaba las tendencias funestas.
En algunos lugares lo tenían por una manifestación del deseo, en otros servía de guía a las bestias del campo y lo reproducían con una maza al hombro, semidesnudo, entre amenazante y perplejo.
El buen salvaje es como esa sombra que descubre el hombre civilizado, cuando mira de soslayo, no sin cierta inquietud, ya que intuye dos cosas: que es un ser incompleto y que algo que desconoce lo observa.

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