26 de abril de 2012

Las personas del rostro

Conócete a ti mismo. 
Esta era la exigencia imperativa de los dioses.
Por ello, entre los hombres libres de aquellas épocas, estaba la obligación de peregrinar, al menos una vez en la vida, al oráculo para realizar la pregunta inexorable: ¿quién soy yo? Antes de todo, una premisa en forma de paradoja le era formulada al que hacía la pregunta sobre sí mismo, la pregunta debía ser realizada en silencio, puesto que solo en silencio podía uno escucharse. 
El trato con el augur se realizaba en el ámbito del misterio, los iniciados  ingerían sustancias que les trasladaban, en un deambular mágico, por lugares de la experiencia en otros órdenes de lo real. El itinerario venía marcado por los cantos rituales que un guía entonaba, propiciando el transito entre mundos habitados por ánimas deambulantes, en parajes perdidos entre la vida y la muerte, en un orden confuso tejido entre lo real y lo quimérico. En ese ámbito la experiencia misma era la respuesta, ésta podía transitar entre el sosiego o el espanto, según la animosidad del peregrino al enfrentarse a sus fantasmas, a sus miedos más íntimos, puesto que en el trance afloraba una conciencia de sí desconocida hasta entonces; el entramado de vidas pasadas podía revelarse en forma de reminiscencia o premonición, en un éxtasis gozoso o en la percepción del horror de un rapto sumido en turbulencias.
De esa experiencia se salía transformado, con nuevos conocimientos de sí y con la sensación de encontrar un sentido en el caos de las realidades ilusorias.
Ahora bien, también podía ocurrir que: si el daimón no era favorable, la confusión, la disolución del rostro, la desintegración de la persona como paso previo a la locura le acontecía al que buscaba la revelación, al ser objeto del desdén de los dioses.












0 comentarios:

Bienvenidos a este blog.

Me inicié en la fotografía durante los viajes que iba efectuando. Después fui realizando poco a poco fotos para algunas compañías de teatro y danza, de amigos que me iban pidiendo imágenes de sus espectáculos. Más tarde comencé a realizar retratos y desnudos en estudio para comprender mejor el acto fotográfico y estudiar otras posibilidades de producción y aprendizaje. Con el tiempo he ido ampliando mi panorama de intereses, las estrategias de composición, la construcción y afinamiento de la mirada.

He llamado a este blog Miradalateral por la multiplicidad de sentidos que pueden poseer las imágenes, por su calidad de registros temporales suspendidos en la memoria, por su capacidad de incrementar la observación, por su disposición sobre el dominio de lo visible y el poder de manipular la realidad.

Creo que las tres personas del verbo en la fotografía serían: luz, encuadre y enfoque.

Tres parámetros físicos que intuyo forman la sustancia base de las construcciones metafóricas en que se mueven las imágenes fotográficas. También debería decir los motivos, que serían como la fe de ese supuesto orden teológico.

Uso esta metáfora religiosa, porque como decía John Berger, nuestra mirada está determinada por nuestras creencias, y yo fui educado en la mitología católica.

La cuestión de si las fotografías registran la realidad o son invención, me parece un argumento metafísico y no doy mucho crédito a esta controversia, quizá porque tengo el presentimiento de que toda realidad es invención y es también, probablemente, el ejercicio de nuestra memoria, de la cual depende nuestra interpretación del mundo.



Welcome

I initiated myself in photography while I was travelling.

Afterwards I started to shoot for some dance and theatre companies, from friends that wanted pictures from their shows and performances. Later on I began with portraits and nudes in a studio for understanding better the whole process about photography and for studying other possible ways of production and learning. Over time I have been expanding my spectrum of interests, composition strategies, construction and gaze’s selection.

I called this blog Miradalateral (sideview) due to the multiplicity of the senses that images can contain, for its quality of temporary records suspended in memories, for its capacity to increase observation, for its disposition on the domain of the visible and the power to manipulate reality.

I believe that the three consubstantial persons in photography would be: light, framing and focus. Three physical parameters which, I intuit, form the substancial base of the metaphorical constructions of the photographical images. I should explain as well the reason. Those would be like the faith of that supposed theological order. I use this religious metaphor because, as John Berger use to say, our look is determined by our beliefs, and I was raised in a Catholic mythology.

About the matter whether photographs register reality or are an invention: I find that it is a metaphysical argument to which I do not give much credit. Maybe because I have the feeling that reality itself is an invention and it is probably as well the exercise of our memory, which is related to our world’s interpretation.



Mis coordenadas

miradalateral@gmail.com

00 46 73 4439139

Archivo

Seguidores